LA EDAD DE ORO DE LOS COMICS
La Edad de Oro de los cómics
La Edad de Oro de los
cómics es un periodo que empezó a finales de los años 30 y culmino a mediados
de los cincuenta. Fue durante esta época que el cómic gozó de una enorme
popularidad y se creó el concepto que ahora conocemos como Superhéroe.
En 1929 con la Gran
Depresión, generada por la caída de la bolsa, la gente de Estados Unidos se vio
sumida en la pobreza, las editoriales de aquella época notaron la nesecesidad
de la gente por entretenimiento que los hiciera olvidar la cruda realidad. Y
así fue que nacieron unas revistas con distintas historias, algunas de terror,
otras de humor y algunas de fantasía.
Entre las empresas que empezaron a destacar con estas
historietas se encontraba National Allied Publications y que tenía
entre sus publicaciones a New Fun Comics y More Fun Comics,
hasta marzo de 1937, cuando saco su primera serie regular de éxito, Detective
Comics. Para esas fechas la compañía paso a llamarse National Comics pero
fue su serie estrella la que le genero el apodo de DC y que después
de muchos años llego a ser el nombre de la compañía.
En 1938 nace Superman, el primer superhéroe de
comics que ha permanecido hasta nuestros días y que ha sido llevado a la
televisión y al cine con grandes ganancias para sus editores y productores.
Como sucede habitualmente, sus creadores fueron jóvenes de gran inspiración que
terminaron sus días casi en la pobreza y recibiendo, al cabo de cuarenta
años, un sueldo vitalicio que desde 1976, accedió a pagarle DC
Comics. Originalmente los creadores de Superman, Jerry Siegel y Joe
Shuster, concibieron al personaje como un villano creado por un científico loco
pero dándole vueltas a la idea crearon un cuento de un Súper Hombre proveniente
de otro planeta que hacia el bien. La idea fue rechazada de golpe, pero
convencidos de que había creado un concepto totalmente nuevo insistieron hasta
que, ya en formato de comic, su historia fue aceptada. En el año 1938, el
editor Max Gaines aprobó la publicación y en el mes de junio de ese
año, Superman fue publicado en la revista “Action Comic”, al
precio de diez centavos. El éxito fue instantáneo; en dos semanas, la edición #
1 de la revista Action Comic, en la que se publicó la primera
aventura de Superman, se agotó. Este fue el inicio de la avalancha
de superhéroes que coparon el mercado de los magazines de comics o revistas de
historietas de los años 30 y 40 y que muchos han denominado “La Edad de
Oro del Comic”.
En 1939, Superman debutaba con una revista
propia y, ese mismo año, la revista “Detective Comics” hacía debutar
en su edición # 27, al justiciero violento y enmascarado apodado Batman,
creación de un joven dibujante de 22 años llamado Bob Kane.
Con Superman y Batman en las calles,
se abrió el camino a otros superhéroes que provocaron un aluvión de
comics. A mediados de 1941, en los Estados Unidos, se editaban 115 títulos y en
septiembre del mismo año la cifra era superior a los 135. Ya en 1944 se vendían
en ese país, más de 12 millones de ejemplares de comics en un mes.
En 1940 empezaron a
debutar nuevos héroes, justicieros, voladores, con doble identidad, que
gustaron a millones de lectores. Así, nació “Capitán América”, “Mujer Maravilla”,
“Linterna Verde”, “Plastic Man”, La Antorcha Humana”, “Flash”, “Aquaman” entre otros.
En Febrero de 1940, apareció
en los kioscos el único personaje de comics que fue capaz de hacer sombra y
competir con Superman, llegando a superarle en ventas : “El Capitán
Marvel”. El editor Roscoe K. Fawcett contrató al escritor Bill
Parker para que creara un super héroe capaz de competir con Superman.
Entonces, nació, con los dibujos del talentoso Charles Clarence Beck, este
personaje inmortal que era el alter ego de un muchacho reportero radial: Billy
Batson, quien, al pronunciar la palabra mágica “Shazam”, se transformaba
en este ser volador invencible. En realidad, el Capitán Marvel era un
duplicado de Superman, alto, musculoso, enfundado en un disfraz de color
rojo y amarillo ( Superman era rojo y azul ), con capa y ambos
fuertes, veloces, invulnerables y voladores. Sin embargo, las historias del Capitán
Marvel eran alegres y con una familia de héroes como su hermana Mary
Marvel y un compañero más joven, Capitán Marvel Junior.
Al igual que Superman y Batman,
quienes fueron recreados en seriales de cine que se presentaban en las matinee
de esos tiempos y que arrasaban con la cantidad de espectadores, este personaje
tuvo su propio serial de cine que fue considerado como el mejor de esos años,
dado los trucos que se emplearon para simular los vuelos de este super héroe,
los que parecían muy reales.
Para ese entonces, cada
personaje contaba con su propio comic, dando origen a los “comics books” que
fueron un negocio inmenso reportando millones de dólares a sus editores,
gracias al carisma de Flash, Green Lantern y Wonder Woman,
entre muchos otros. No cabía más que concluir que cualquiera que quisiera
editar comics books de superhéroes se vería rápidamente convertido en
millonario. Así surgieron cantidades de personajes, casi todos ellos basados en
mayor o menor medida, en Superman y Batman.
En 1939 empezó, con la
invasión de Polonia, la Segunda Guerra Mundial y los Estados
Unidos aún semi-sumido en la pobreza y con una bonanza superficial, en lo
que se refiere a la industria, cine y entretenimiento, decidió quedarse fuera
del problema europeo. No fue hasta 1941 en que algunos barcos fueron hundidos
por submarinos nazis y el bombardeo de los japoneses a Pearl Harbor que
se vieron obligados a entrar en guerra. Estado Unidos destinó a la
guerra enormes cantidades de recursos económicos así como humanos para dar
batalla dejando una vez más a su gente en la pobreza y los cómics estuvieron
ahí, una vez más, para amortiguar el golpe.
Los comics de Superhéroes ganaron
una gran popularidad entre la gente ya que mostraban historias donde el bien
siempre triunfaba además de ser baratos, fáciles de transportar y sobretodo
fáciles de leer. Otro punto fue que las editoriales empezaron a mostrar a sus
héroes luchando contra los nazis y sus aliados sobre todo a los japoneses.
Este enrolamiento de los
superhéroes en la contienda bélica, hizo subir las ventas aún más y convirtió a
los comics books en lectura obligada de los soldados norteamericanos apostados
en cualquier lugar. Cuantos más nazis y japoneses golpeaba un superhéroe en la
portada, más ejemplares se vendían.
El superhéroe que más cambio
en la guerra fue Superman, que con sus poderes cada vez mayores, pasó de
luchar contra el crimen organizado a ser un símbolo contra los nazis. Otros
héroes se vieron fuertemente ligados a la guerra como la JSA y los Blackhawks.
Un caso especial es del
héroe que nació gracias a la Segunda Guerra Mundial también conocido como el
Capitán América de Timely Comics.
Timely Comics fue una
editorial de los años 40 que empezó como una subdivisión de la revista de Martin
Goodman en 1939 con la publicación de su primer comic: Marvel Comics
#1, este número vendió 800000 copias. Con este éxito Goodman decidió
crear su propio equipo para la creación de comics trayéndose de Funnies
Inc a su escritor Joe Simon y éste a su vez a un desconocido Jacob
Kurtzberg también conocido como ‘la leyenda’ Jack Kirby.
Kirby y Simon crearon
para Timely Comics, a finales del 40, a un héroe patriótico llamado Capitán
América y que debuto en 1941 en Captain América Comics #1, número que
en la portada mostraba al Capi metiéndole un sonoro puñetazo al
mismísimo Hitler, el número vendió un millón de copias.
En 1945, cuando las bombas
atómicas desbastaron Hiroshima y Nagasaki poniendo un
cruento final a la guerra, el globo de los comics empezó a desinflarse. La paz
trajo la extinción de casi todos los superhéroes. Muchas editoriales
colapsaron, otras reconvirtieron sus títulos dando espacio a otros héroes,
(cowboys, astronautas, animalitos y hasta galanes de cine como Roy Rogers, Gene
Autry, John Wayne y otros). El año de 1950 fue el final de la edad de
oro para Timely Comics con la cancelación de Captain América
Comics en su número #75. Ya el año anterior habían cancelado su serie
estrella Marvel Comics, donde hacía su aparición la Antorcha Humana original
y, un par de meses después, la cancelación de Sub-Mariner Comics donde
Namor era el héroe.
En 1951 llego a su fin la Sociedad
de la Justicia en All-Star Comics #57, cambiando de nombre a All-Star
Western y muchos de los personajes más queridos como Green Lantern y Flash se
extinguieron quedando unos pocos supervivientes como Superman, Batman y Wonder
Woman. La única competencia de estos comic books de la editora DC/National era
el popular Capitán Marvel de la editora Fawcett.
Dado su parecido con el
superhombre de DC, se inició un juicio feroz de estos editores en contra
de Fawcett que duró muchos años y pese a que el personaje sobrevivió
a la depresión de la posguerra, no logró ganar su batalla en los tribunales y
su publicación se suspendió en 1954.
Con la aparición de una
nueva versión de Flash en 1956 finaliza, de forma definitiva, la Edad
de Oro de los comics, una época donde el cómic ayudaba a olvidar los
problemas de la vida real, donde ayudaba a vencer guerras e inspirar naciones.
Una época donde el bien vencía al mal y a tan sólo 10 centavos. Una época donde
héroes encapotados con la ropa interior por fuera eran el entretenimiento de
grandes y chicos haciendo del mundo, aunque de mentira, un lugar mejor donde
vivir.
Gracias por tu visita y hasta la proxima
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